martes, 19 de febrero de 2013

Mi tio el sexy rulo - sexo gay

El trayecto de la unión de mi fulana amarguras será un momento que recordaré toda mi edad y no es porque por efecto haya surgido de la soltería mi tipa, si no porque me di un tremendo manoseo con su esposo, que oficialmente inmediatamente es mi gachó Rulo.

Después de ese vencimiento, como es de esperarse, partieron a su vidriera de melaza a Puerto Escondido en Oaxaca. Tengo entendido que solo se fueron por una semana, sin embargo puesto que yo no había estimado venir a la habitación de mi fulana, básicamente por cohibición.

No me atrevía a verla a la jeta. Ni a ella siquiera a su supuesto consorte 'macho'. Sin embargo tarde o matutino tendría que tornar a verlos y puesto que ese momento llegó. Mi papá cumple años el 14 de febrero, que este año fue jueves, así que decidimos pasarlo para el domingo 17. Como hacía periodo se le antojaban a mi papá unas carnes asadas dado que se convocó a toda la progenie para celebrarlo en grande en nuestra residencia.

Poco a poco empezaron a conservarse todos; el ambiente estaba enormemente calado y por un tiempo olvidé que estaba intranquilo. Se hacía tarde y siquiera mi galla la amarguetas tampoco Rulo se hacían presente; llegué a reflexionar que no llegarían, no obstante 2 segundos posteriormente de hacerlo finalmente llegaron.

No cabía envidias que las holganzas en la orilla le habían sentado perfectamente a esos dos, empero por supuesto más a Rulo. Lucia un bronceado impresionante. Intenté escabullirme para no saludarlos sin embargo mi fulana quería helminto puesto que hacía varias semanas pues no lo hacía, así que tuve que acogerse a su bautizado y por lo tanto desear a Rulo. Mientras me acercaba mi interior palpitaba mas fuerte a cada acceso; no es de extrañarse puesto que ese macho al que me estaba acercando lucía mas guapo de cerca.

Vestía un playera gollete en V color gris y unos blue jeans azur transatlántico proporcionadamente estrictos. Quería lanzarme a sus brazos en ese día luego sería poco prudente, así que los saludé normalmente a ambos. Extrañaba trastear su badana y lo noté al santiamén justo de ejecutar besuqueo. Su papanatas efluvio y su observación penetrante hicieron que un calosfrió recorriera de pinreles a defensora todo mi tribunal. Sentí que la cordialidad se apoderaba de mi de novedad bolita.

Algo en mi sabía que nada podía producirse entre nosotros estando en mi morada y con toda la parentela, luego otra parte de mi quería perseguir el motivo honrado para provenir de ahí corriendo con él. Así que me escabullí en la gastronomía y de la refrigeradora saqué las ultimas dos mochilas de hielo y las fui a botar a la zupia. Estaba esperando el santiamén adecuado, empero sobre todo, estaba esperando que él entendiera el comunicado. Para conmoción mía, AsÍ Fue. Cuando mi mamá se dio factura que hacían falta hielos me llamador a agenciárselas al oxxo y Rulo estaba mas que pendiente de mi y decidió en un santiamén llevarme en la guagua.

Yo estaba temblando porque no sabía que decirle ni. Subimos a la guagua fugazmente y él salió disparado como bola. Avanzamos unas cuantas corrales y nadie dijo nada. Yo no tenía la último apercepción de a adonde íbamos, luego en el cimiento sabía lo que iba a valer. Llevaba mucho momento esperandolo.

Pasamos el oxxo y no se detuvo, así que confirmé que no planeábamos acoplar por los hielos. Después de topar unas cuantas rotaciones llegamos a un motel que yo no sabía que estaba ahí y me hizo conceptuar en que Rulo conocía demasiados moteles o llevaba esperando esto desde hace mucho así como yo. Por amén uno de ambos dijo poco.

Se acercó a mi y con su bufida viril y bastante junto a mi oido me dijo: ¿me acompañas? No lo pensé dos ocasiones y me bajé de la guagua con él. Lo esperé mientras tanto pagaba la casa y luego subimos anejos. No me importaba si alguien me veía. Solo quería ganar por encima y desnudarle. Mi estaca estaba endiabladamente dura, no obstante el que mas había creido este tiempo era mi culito. Tantas tinieblas soñando que me tuviera de nuevo en sus brazos, y allí estábamos por colmo. De nuevo conexos.

Apenas fue aparecer a la residencia me lancé a sus brazos, los acaricié y los besé con tanta delicia como si tuviera susto de romperlo, que todo afuera un ensueño. Poco a poco le quité su playera y dejé a mi perspicacia su busto fuerte y lanudo que gol me gustaba. Su badana, su seno, su espléndido tórax, todo de él me gusta. No dijimos nada. Sabíamos que ejecutar. Empezamos a besarnos. Era la primera ocasión que lo hacíamos.

Sus resaltes tan carnosos me atraparon al instante y me perdí en él. Me perdí en Rulo por repetición. No aguantaba un segundo más, me puse sobre mis rodillas y empecé a acariciar su fardo arriba de sus calzones mientras tanto manoseaba sus colas de puñal.

Él se desabrochó el bombacho y los bajo para dejarme gozar su boxer rojo. Su polla firme estaba allí, esperando hallarse con mis hocicos. Bajé todo y empecé a gozar ...





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